Un cliente son varias cuentas
Llevar a un cliente es entrar a su Instagram, su Facebook, su TikTok, el correo que te dio, su cuenta de anuncios y la carpeta donde manda las fotos. Con cinco o seis clientes, el día se va en cerrar y abrir sesiones.
Lo grave es publicar desde la cuenta equivocada. Pasa cuando todas las cuentas viven en el mismo navegador y la sesión que quedó abierta es la del cliente anterior.