Con el selector de cuentas de Google
En Gmail haces clic en tu foto, arriba a la derecha, y eliges «Agregar otra cuenta». Desde ese mismo menú pasas de una bandeja a otra sin cerrar sesión.
La primera cuenta con la que entraste queda como predeterminada, y cuando Google no sabe cuál quieres usar, usa esa. Por eso un documento del trabajo puede abrirse con tu cuenta personal y pedirte acceso.
Sirve si revisas la otra cuenta de vez en cuando. Si trabajas con las dos todo el día, se vuelve un ir y venir.